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domingo, 11 de abril de 2010

DESDE EL JARDÍN DE LA REPÚBLICA

DESDE EL JARDÍN DE LA REPÚBLICA


Era el año de 2002, una reconocida figura entraba a un escenario de la ciudad de Nueva York, quizá repitiendo en silencio el poema de su amigo Alberto Cortez:

“Hay que ver... hay que ver...
Cómo pasan los años
Parece que fue ayer, Que pisé un escenario
Por la primera vez,
Tenía tanto miedo. Hay que ver... hay que ver...
Aún lo sigo teniendo”

Era Mercedes Sosa, la voz grande de Tucumán; se presentaba en un auditorio con capacidad para 2800 personas y considerada la sala de conciertos más ilustre de Nueva York y una de las más importantes de los Estados Unidos, no solo para músicos clásicos, sino también para músicos populares, por su acústica y su historia.

El Carnegie Hall, edificio que estaba condenado a ser demolido, ubicado en la Séptima Avenida y la calle 57 de N.Y. a dos cuadras de Central Park, y de cual se ha dicho de su principal sala el “Main Hall” que “por sí sola es un instrumento".
Si un turista pregunta a un neoyorkino "¿Cómo se llega a Carnegie Hall?", éste le responde "Practicando, practicando".

Diseñado por William Burnet Tythill, y construido entre 1890 y 1897 por Isaac Hopper, en ladrillo ocre, yeso blanco y piedra gris, fue financiado por Andrew Carnegie, es ahora propiedad de la ciudad de N.Y. y declarado monumento histórico en 1964.

En el año de 1986, dieciséis años antes que el lleno del “Main Hall”, ovacionara de pie por más 10 minutos a la “Negra” al escuchar el profundo sonar de su tambora tucumana, otro grande nacido bajo esta luna del “Jardín de la República”, entraba a su modo al escenario del Carnegie Hall, al pretender transformar un lugar allanado por el caos urbano, creciendo desordenadamente y amenazado nuevamente con su demolición dentro de un plan de renovación urbana.


Cesar Pelli, nacido en San Miguel de Tucumán, en 1926, nueve años antes de que la samba arrullara a la voz de América, graduado de arquitecto en la Universidad Nacional de Tucumán en 1949; continuó sus estudios en el Instituto Tecnológico de Illinois, radicándose en los Estados Unidos donde desarrolló un discurso acorde con su obra. Encaraba del proyecto arquitectónico de manera realista e individual, sin atarlo a los paradigmas del estilo, entrándose en el naciente posmodernismo, sin perder de vista la riqueza estética de las construcciones antiguas, tratando de demostrar que la arquitectura posmoderna, no necesariamente debía negar el pasado.

Encargado de la ampliación y de la torre del Carnegie Hall, Pelli desarrolló una obra maestra según la descripción realizada por Jorge Glusberg : “Por como supera con holgura los obstáculos que presenta su implantación, es una obra de notable síntesis integrativa ya sea por respeto al entorno y por la solución morfológica sin caer en la copia de estilos de la mitológica sala”.

En un marcado respeto por el entorno, sin perder el norte del posmodernismo, Cesar Pelli, debuta en el Carnegie Hall, con un objeto de arquitectura de color ladrillo, proporcionando la fachada a las edificaciones existentes. La ovación tampoco se hizo esperar.

Con la experiencia adquirida con Eero Saarinen, como director de Diseño y posteriormente decano de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Yale, desarrolló un saber arquitectónico, donde destacó el uso del material de revestimiento como la piel del edificio, combinando acero, vidrio y ladrillo, a punto de desarrollar gestos formales que rompían la rigidez de las fachadas posmodernas, elevándolas a esculturas urbanas e iconos arquitectónicos.

Aún no había ganado el concurso de las torres Petronas, que lo llevó al estrellato pero si contaba en su currículo con importantes obras de arquitectura y una desmedida pasión por la síntesis, altura y la verticalidad.

Galardonado con la medalla de oro del The American Institute of Architects (AIA) (Instituto Americano de Arquitectos). En la década del setenta mientras Mercedes lanzaba su “Grito de la tierra”, “Homenaje a Violeta Parra”, “Hasta la Victoria”, “Traigo un pueblo en mi Voz”, “Florezca mi pueblo” y “serenata para la tierra de uno”, Pelli con su música particular empezaba a aparecer en el cielo de la arquitectura con el Centro de Diseño del Pacífico (1971) en Los Ángeles y San Bernardino City Hall (1972) en San Bernardino, USA.

En los ochenta a pesar del exilio la cantora no calló, y el mundo coreaba con ella “como un pájaro libre”, “María Maria”, “la Maza”, “Unicornio”, “vengo a ofrecer mi corazón”, “Gracias a la vida”, “si se calla el cantor”, “La cigarra”, y el maestro de la verticalidad “componía” el Museo de Arte Moderno de Extensión (1984), Nueva York; el Museo Mattatucken en Waterbury, (1984) Connecticut; Herrig Hall (1986), Rice USA; Wella Fargo Center (1988) Miniapolis;

En la década del 90 cuando caía la cortina de hierro, y Pelli levantaba sus torres de Paine Webber Building. (1990), Chicago; 777 Tower (1990), Los Ángeles; el Centro de Matemática, Computación e Ingeniería, del Trinity College en New Heaven (1990); Key Tower (1991), Cleverland; el Centro Boyer de Medicina Molecular (1991), en la Universidad de Yale; One Canadá (1991) Londres; National Bank en Charlotte (1992); la Torre para el Banco República en Buenos Aires (1996); la torre de Canary Wharf (1996), Londres; Word Financial Center (1999), N.Y.; la Negra se llenó de reconocimientos sin perder su humildad e identidad; los grandes como Fito Páez, Nito Mestre, Piero, León Gieco, Charly García, Víctor Heredia, Pablo Milanés, y muchos otros cantaron con ella y todo el mundo oyó su voz.

Este siglo, llenó de gloria a los dos grandes de Tucumán, Pelli se encarga de la Torre para la nueva sede administrativa del Bank Boston (2001); el Sen Hawk Hotel y Resort (2005) en Fukuoka, Japón; Two Internacional Finance (2003) Hong Kong; Costanera Center (2006), Santiago, Chile; La Torre de Cristal (2008), en Madrid; Torre Iberdrola (2009) Bilbao; la Torre Cajasol (2009), Sevilla y la Negra reciba el Grammy Latino y los teatros del mundo con sus puertas abiertas recibían su canto, entre ellos el Carnegie Hall, en donde los ecos de los aplausos aún se oyen en sus muros.

Vale la pena detenerse en el Carnegie Hall, que para los entendidos, es más representativo, no obstante, este importante bagaje arquitectónico y los logros monumentalitas de las torres Petronas, su lanzamiento al hall de la fama y el status de gran arquitecto que ha sabido sostener hasta hoy, a fuerza de creatividad y trabajo.

El Carnegie Hall, emerge sensual, con una riqueza arquitectónica que sabe equilibrar la audacia del posmodernismo y la templanza del monumento histórico atado a sus raíces, con una sensibilidad idéntica a la voz y la canción de su coterránea Mercedes Sosa, que se transformó en sentimiento latinoamericano y que como su bombo de legüero de su natal Tucumán resuena diariamente en el alma de los desprevenidos neoyorquinos.

Como la canción de Mercedes Sosa, las obras de Cesar Pelli, son un culto a la nueva arquitectura; se componen de frases sencillas que contienen un profundo significado e integridad. Como un canto hecho piedra, vidrio y metal transforma la arquitectura en símbolo, que construye identidad, lo que lo convierte en un cantor y no en cantante, o como afirma Facundo Cabral , "cantante es el que puede y cantor el que debe". Mientras Frank Gehry, “cantaba” en Bilbao al ritmo de su rock pesado, Norman Foster en Londres, Calatrava con sus arpas en Sondika, Pelli, cantaba al son de sus altas torres. En palabras de Cesar Pelli "En cada edificio que yo he hecho es algo que hemos buscado, que todo elemento de diseño la gente lo pueda ver como algo que es de ellos; significa que mis edificios cambian de acuerdo al lugar" y “Yo encaro cada obra nueva como un problema por resolver a partir de cero, y trato de encontrar la solución a partir de las raíces del problema, las raíces del lugar, el clima, y el entorno físico y cultural”.

Con ese criterio, ganó el concurso de las torres Petronas (1998) en Kuala Lumpur (Malasia), acercándose al islamismo a través de las formas, erigiendo unas torres que rasgan el cielo malayo y los records mundiales, y se fusionan con el pensamiento y la idiosincrasia del pueblo, tomando un carácter iconográfico dentro de una rígida geometría, que hacia crecer dos torres a través de la superposición de estrellas de doce puntas, que se contradice con la dinámica y el movimiento de la fachada. Pelli aseguró que, "Nunca se discutió que las torres deberían ser las más altas del mundo, sólo que deberían ser bellas".

“Eso de durar y transcurrir
No nos da el derecho a presumir
Porque no es lo mismo que vivir
Honrar la vida.”

Eladia Blázquez - Mercedes Sosa

Ensayo presentado en la cátedra de PENSAMIENTO URBANO ARQUITECTÓNICO CONTEMPORÁNEO III dentro de la Maestría ARQUITECTURA CUIDAD E IDENTIDAD de la UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL DEL TÁCHIRA

sábado, 15 de agosto de 2009

EDIFICIO DE LA GOBERNACIÓN DEL ESTADO TÁCHIRA - CRÍTICA ARQUITECTÓNICA

CRÍTICA ARQUITECTÓNICA AL EDIFICIO DE LA GOBERNACIÓN DEL ESTADO TÁCHIRA
REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

I

INTRODUCCIÓN

En la multiplicidad de senderos por los que es posible abocar de una parte, el análisis critico de un objeto de arquitectura, encausado el estudio por la existencia de un hecho cumplido que afecta su entorno, desde un punto de vista práctico, bajo categorías funcionales y morfológicas, basado en la formulación del diagnostico descriptivo de un hecho arquitectónico existente, estableciendo un criterio indiscutible y objetivo de la situación de tal hecho, y por otra parte, trascender las barreras de lo arquitectónico y urbano entrando a analizar los roles que se establecen en la existencia del objeto y sus implicaciones de carácter social, vivencial, humano y de pertenencia, en la propuesta semántica y sintáctica del entorno, queremos elevar a nivel de crítica arquitectónica el edificio de la gobernación del Táchira, tomando conceptos filosóficos y urbanos a fin de generar en cada uno de nosotros una reflexión respecto al objeto, su implantación y su función social, su significación en la estructura político administrativa, sin pretender ahondar en los criterios del diseño, la forma, la función y la estructura del objeto, ni entrar a determinar o cualificar criterios estéticos.

La arquitectura, como manifestación de lo construido, de acuerdo a la triada construir, habitar, pensar de Heidegger, en su doble acepción, tanto intangible como tangible que da respuesta a los cambios permanentes y radicales que ha sufrido la sociedad, bien sean históricos, filosóficos, o políticos expresa la apertura al pluralismo, bajo un escenario dialógico, estableciéndose como testigo del momento histórico en que se ejecuta la obra. Desde este punto de vista, el hecho arquitectónico ya cumplido y objeto de crítica, pasa a un nivel secundario y es relevado por su entorno, el contexto social, sus habitantes permanentes o fluctuantes y las actividades desarrolladas en él, tomando mayor jerarquía lo público y su interacción con el volumen que conforma el objeto, de manera que se determinen sus límites y los eventos que entre sí se desarrollen.


II

ANÁLISIS CRÍTICO SITUACIÓN PRESENTE

Se hace necesario, establecer unos parámetros por los cuales enfocaremos el análisis crítico del edificio: primero, el objeto. Observar las influencias históricas y las variables que afectaron los procesos de conceptualización, proyección y construcción, así como la influencia estilística de la misma; segundo, lo urbano. Establecer la importancia que el diseño y la implantación le dio a lo público, como escenario de interacción y consenso social, dentro del marco de construcción de lo social, además de las dinámicas urbanas en el perímetro inmediato; tercero, lo semiológico. Observar la correspondencia o la interdependencia del objeto y el entorno, que implica su caracterización como elemento icono institucional, gubernamental, de carácter simbólico dentro del territorio. En el primer punto encontramos un edificio diseñado y construido dentro del último cuarto del siglo XX, recién decretada la muerte del movimiento moderno y enfrascados los “movimientos arquitectónicos” en una lucha a muerte por heredar el espacio que dejo tan importante difunto. Tendencias hacia el brutalismo, el estructuralismo, Neo-racionalismo, neo-clasicismo, tardo-modernismo, y demás corrientes post modernistas se lanzaron tras la corona. Un remedo de arquitecturas personalizadas y esnobistas de manera temeraria quisieron imponer sus caprichos, algunas basadas en tendencias filosóficas y otras dentro del más puro eclecticismo, buscando de alguna manera una justificación a las antojadizas formas, resultantes de su discurso, conjugando formas anacrónicas que presentaban el futuro y/o rememoraban el pasado.
De esta manera, realizar la aproximación a la conceptualización del objeto, quedaría supeditada a criterios ocultos, referenciados en la incertidumbre, que se reflejan en el ámbito de la proyectación edilicia.
El edificio objeto de este estudio, pareciera responder al eclecticismo rampante en la época, y se implanta de manera caprichosa sobre un lote de topografía inclinada, acomodándose en sus linderos, sin ninguna trascendencia en la búsqueda de la integración con el espacio público existente. Se lee en el volumen la búsqueda por sobresalir dentro del entorno a través de la búsqueda de la monumentalidad por la altura, irrumpiendo sobre los perfiles urbanos y sobre la escala de ciudad representada.
En el segundo punto es importante analizar el entorno que envuelve el objeto de análisis crítico, encontrando que el edificio esta adosado espalda con espalda al Palacio de los Leones, antigua sede de la Gobernación del Táchira y edificio de conservación patrimonial, de tipología republicana que recibe en un atrio las dinámicas urbanas desde parque Antonio José de Sucre, y que es su momento con otras edificaciones hoy ausentes del escenario, como la casa de habitación del gobernador del Táchira, se leyeron como centralidad civil. De esta manera, se Parque – Palacio – Gobernación, constituyen un conjunto, que debe interpretarse como unidad urbano arquitectónica, criterio que no se establece dentro de la implantación urbana del edificio.
El objeto arquitectónico estudiado, al implantarse retrocede del paramento delineado por el Palacio de lo Leones, en procura de complementar el angosto anden con un pasaje aporticado, que de manera funesta, cierra toda posibilidad para el disfrute de lo público, frente a la realidad topográfica, que a modo de foso medieval, cierra su contorno con muros llenos y jardineras forzadas, dejando sin solucionar el espacio destinado por norma a la acera, frente a las dinámicas peatonales con que se carga el sector. Su acceso se hace de manera abrupta y descendente, hacia un espacio deprimido, sin denotar la importancia que este elemento debe suscitar dentro de la lectura del edificio. En el entorno inmediato, se observan construcciones de tipología colonial, de la segunda mitad del siglo pasado, la mayoría en un avanzado estado de deterioro, otras con intervenciones que han procurado la instalación de unidades o locales comerciales. De igual forma se observan, edificaciones de tipología de transición además del Palacio de los Leones, y de la modernidad, que permitieron la densificación en el marco del Parque. Vehicularmente la calle 5 dirige el flujo hacia la séptima avenida y la calle cuarta en sentido contario hacia el occidente de la ciudad. Sin embargo los perfiles viales son insuficientes para el aforo vehicular que se presenta en el sector, además de las deficiencias por puestos de parqueos que inducen a ocupar y legitimar, las calzadas.
Al interior de la edificación y una vez franqueado el acceso, se vincula a una circulación perimetral a un patio, aislado por la pantalla que genera los puntos fijos de circulación vertical. Ya en el patio, se percibe un muro en piedra, límite de los dos escenarios de gobierno, sobre el que se percibe una elevación del plano base, como solución a la ventilación de los cuatro niveles de parqueaderos subterráneos y subutilizados.
Entrados al tercer punto de análisis, y entendiendo que la edificación como sede de una institución que detenta el poder público, observamos que el objeto como elemento semántico es incierto y por consiguiente no hay acercamiento a la redefinición sintáctica del entorno, aunque se impone por altura, por escala en el perfil sobre las edificaciones del entorno inmediato, con reconocimiento y valoración por algunos transeúntes.
De esta manera, resalta por su destacada altura sobre las demás construcciones que le rodean, no consolida el carácter de elemento iconográfico, ni de hito urbano representativo de la unidad estadal y mucho menos como elemento simbólico del territorio que representa.
Concluido este análisis y determinadas la falencias que tiene el objeto de análisis crítico en cuanto a su marcado eclecticismo y negación al marco histórico, la implantación caprichosa negada a lo público y la no correspondencia del objeto con el entorno, ni como elemento representativo de su institucionalidad, estamos cumpliendo el análisis desde la práctica, funcional, con base basado en la formulación de un diagnostico descriptivo de que se hablo al principio de este escrito.
Entramos ahora a trascender las barreras de lo arquitectónico y urbano, profundizando en los criterios de diseño y principios institucionales, arquitectónicos y urbanos que deben contener el edifico, para acercarse al cumplimiento del objetivo de una edificación de connotación gubernamental, de una entidad de poder, dentro de lo social, vivencial, humano y de pertenencia.



III

PRINCIPIOS DE INTERVENCIÓN Y CONCEPTUACIÓN DEL PROBLEMA

El primer principio institucional que se analizará es la Participación pública hacia la inclusión social desde la Territorialidad – centralidad; el segundo principio Imagen del estado como reinterpretación histórica en el marco de la Igualdad y la justicia social.

Podemos definir, de acuerdo con el Departamento de Desarrollo Sostenible del BID (2000b), que la Participación pública es el proceso mediante el cual el gobierno y la sociedad civil dialogan, estableciendo alianzas, compartiendo información y diseñando de manera interactiva políticas, proyectos y programas de desarrollo con la participación y compromiso de todos los actores sociales incluyendo, los pobres, los marginados, y las minorías étnicas. Igualmente, anterior a la re-valuación de estos conceptos, la participación pública estaba regida por la institución estadal, quien de acuerdo a criterios de orden científico, proveía de servicios e infraestructura urbana y rural, a un estado categorizado como medio burgués.
Por otra parte y dentro del desarrollo holístico o integral propuesto por el Banco Mundial, respecto a los ajustes estructurales y sociales del desarrollo, que induce hacia la estrecha relación entre desarrollo económico y planificación urbana, se podría inferir que, dentro de las medidas de compensación del modelo económico, se establece la participación pública, con la integración de todos sus actores, impactando el desarrollo urbano, como unidad de producción eficiente, tanto económica como social.

De esta manera, estas experiencias municipales, promueven la equidad y el ejercicio de los derechos fundamentales, en la medida que propician que el gobierno, competente e integro, facilite mecanismos y espacios de interlocución entre los entes gubernamentales y la sociedad civil como agentes capaces de intervenir en las decisiones de planificación estratégica.

En el Estado Táchira, el estado (social) se destaca por la participación pro-activa de concepción y definición, nacional y binacional, generando constantes cambios físicos y de interpretación, que orientan la transformación de lo público.
De esta manera, se puede realizar una aproximación al significado del edificio sede de la Gobernación del Táchira, basado en la recuperación y generación de los espacios de participación ciudadana, con la inclusión de todos los actores de la sociedad civil interactuando con los estamentos gubernamentales, representados físicamente con la recuperación del espacio público del edificio y entregándolo como entidad pública, para uso y goce de los ciudadanos, así, estaremos frente a un cambio de significado en el acontecer diario del entorno urbano, haciéndolo pertinente, participativo y humano.
Para abocar el segundo principio podemos decir que el Táchira es Rio, Andes, Frontera; que San Cristóbal es cruce de caminos, es cordialidad, pueblo que trasciende la frontera, sin dejar de ser.
La imagen del estado Táchira como ente territorial aunque intangible y subjetiva, se enmarca dentro del imaginario colectivo y se interpreta dentro de los valores culturales y componentes físicos de su geografía.
El objeto arquitectónico analizado dentro de este estudio crítico debe interpretar ese imaginario colectivo y proyectar una imagen de institucionalidad coincidente y desde allí irradiar confianza y autoridad hacia sus gobernados en el marco de la igualdad y la justicia social.


IV

PROPUESTA CONCEPTUAL Y PROYECTUAL DE LA SOLUCIÓN

Para lograr la aplicación de estos principios establecimos los siguientes pasos:
Un Proyecto mínimo: implementar y desarrollar un programa urbano arquitectónico, que sin afectar lo privado establezca la unidad entre lo público como bien de la ciudadanía y lo público como estamento gubernamental, buscando la integración axial e integral, de la sede de la Gobernación, Palacio de los Leones y el Parque Sucre, realizándole la mínima intervención del edificio.
Formular contenidos de forma social: diseñar una serie de elementos constituyentes y articuladores del espacio público particular y general, que identifiquen un proyecto integral, consolidando la relación de los tres elementos urbanos arquitectónicos que componen el conjunto de la Gobernación, de manera que se puedan desarrollar en el programas de incidencia social, con cabida de todos los actores de la vida metropolitana y regional del Táchira.

Proponer elementos urbanos integradores que contengan un lenguaje simbólico, representativo del Tachirense: para tal efecto se proyectó una única plaza, desde el edifico de la Gobernación hasta el parque, demarcando con textura de piso los ejes viales, y las plazas de acceso a los elementos que conforman el conjunto. Igualmente se desarrollo un elemento de agua (rio), que atraviesa el objeto urbano arquitectónico, bordeado por dos caminos dentro de una zona verde. Estos elementos tejen el proyecto constituyéndolo en una unidad conformada por tres elementos representativos cada uno de su tiempo y su espacio

Desarrollar elementos culturales y naturaleza: El rio Torbes, así como puede ser un agente de división del área metropolitana de San Cristóbal, puede ser un agente integrador y de unidad estadal, alrededor del cual se entrelaza el diario acontecer de la vida citadina. El proyecto no interviene la arborización existente en el Parque Sucre y complementa el entorno natural con palmeras sembradas en el borde de la vía que demarcan los ejes de transito vehicular y peatonal

Proponer recintos participación e interacción ciudadana: La planta baja del edifico de la gobernación se recupera a lo público, retirando los muros y jardinera que la cierran y demoliendo parte de la placa de la planta del primer piso. Así mismo se hace pertinente el retiro de los dos módulos del edificio de la Gobernación, adosados al muro en piedra del Palacio de los Leones, dejando el espacio urbano penetrable y logrando la dilatación de los dos objetos arquitectónicos, significando este retiro el respeto del nuevo edifico hacia el monumento histórico, debajo del espacio abierto y penetrable por cualquiera de sus lados, integrado por el canal de agua símbolo del rio Torbes, desarrollando así, plazas pública de carácter cívico.

Reactivación de la dinámica urbana: La condición de uso residencial e institucional, permite el contar con población permanente, que en congruencia del carácter público y abierto de la edificación, debe incidir con propuestas de reactivación comercial, recreacional, institucional y residencial, que propendan por la consolidación del complejo y su entorno inmediato, como nodo urbano de interacción social.

Ensayo presentado en la catedra de CRÍTICA URBANO ARQUITECTÓNICA dentro de la Maestria ARQUITECTURA CUIDAD E IDENTIDAD de la UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL DEL TÁCHIRA, por los Arquitectos Clerdy Castillo, Javier Peñalosa y Jorge Bitar Ramírez.



San Cristóbal, Agosto 2009