domingo, 11 de abril de 2010

DESDE EL JARDÍN DE LA REPÚBLICA

DESDE EL JARDÍN DE LA REPÚBLICA


Era el año de 2002, una reconocida figura entraba a un escenario de la ciudad de Nueva York, quizá repitiendo en silencio el poema de su amigo Alberto Cortez:

“Hay que ver... hay que ver...
Cómo pasan los años
Parece que fue ayer, Que pisé un escenario
Por la primera vez,
Tenía tanto miedo. Hay que ver... hay que ver...
Aún lo sigo teniendo”

Era Mercedes Sosa, la voz grande de Tucumán; se presentaba en un auditorio con capacidad para 2800 personas y considerada la sala de conciertos más ilustre de Nueva York y una de las más importantes de los Estados Unidos, no solo para músicos clásicos, sino también para músicos populares, por su acústica y su historia.

El Carnegie Hall, edificio que estaba condenado a ser demolido, ubicado en la Séptima Avenida y la calle 57 de N.Y. a dos cuadras de Central Park, y de cual se ha dicho de su principal sala el “Main Hall” que “por sí sola es un instrumento".
Si un turista pregunta a un neoyorkino "¿Cómo se llega a Carnegie Hall?", éste le responde "Practicando, practicando".

Diseñado por William Burnet Tythill, y construido entre 1890 y 1897 por Isaac Hopper, en ladrillo ocre, yeso blanco y piedra gris, fue financiado por Andrew Carnegie, es ahora propiedad de la ciudad de N.Y. y declarado monumento histórico en 1964.

En el año de 1986, dieciséis años antes que el lleno del “Main Hall”, ovacionara de pie por más 10 minutos a la “Negra” al escuchar el profundo sonar de su tambora tucumana, otro grande nacido bajo esta luna del “Jardín de la República”, entraba a su modo al escenario del Carnegie Hall, al pretender transformar un lugar allanado por el caos urbano, creciendo desordenadamente y amenazado nuevamente con su demolición dentro de un plan de renovación urbana.


Cesar Pelli, nacido en San Miguel de Tucumán, en 1926, nueve años antes de que la samba arrullara a la voz de América, graduado de arquitecto en la Universidad Nacional de Tucumán en 1949; continuó sus estudios en el Instituto Tecnológico de Illinois, radicándose en los Estados Unidos donde desarrolló un discurso acorde con su obra. Encaraba del proyecto arquitectónico de manera realista e individual, sin atarlo a los paradigmas del estilo, entrándose en el naciente posmodernismo, sin perder de vista la riqueza estética de las construcciones antiguas, tratando de demostrar que la arquitectura posmoderna, no necesariamente debía negar el pasado.

Encargado de la ampliación y de la torre del Carnegie Hall, Pelli desarrolló una obra maestra según la descripción realizada por Jorge Glusberg : “Por como supera con holgura los obstáculos que presenta su implantación, es una obra de notable síntesis integrativa ya sea por respeto al entorno y por la solución morfológica sin caer en la copia de estilos de la mitológica sala”.

En un marcado respeto por el entorno, sin perder el norte del posmodernismo, Cesar Pelli, debuta en el Carnegie Hall, con un objeto de arquitectura de color ladrillo, proporcionando la fachada a las edificaciones existentes. La ovación tampoco se hizo esperar.

Con la experiencia adquirida con Eero Saarinen, como director de Diseño y posteriormente decano de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Yale, desarrolló un saber arquitectónico, donde destacó el uso del material de revestimiento como la piel del edificio, combinando acero, vidrio y ladrillo, a punto de desarrollar gestos formales que rompían la rigidez de las fachadas posmodernas, elevándolas a esculturas urbanas e iconos arquitectónicos.

Aún no había ganado el concurso de las torres Petronas, que lo llevó al estrellato pero si contaba en su currículo con importantes obras de arquitectura y una desmedida pasión por la síntesis, altura y la verticalidad.

Galardonado con la medalla de oro del The American Institute of Architects (AIA) (Instituto Americano de Arquitectos). En la década del setenta mientras Mercedes lanzaba su “Grito de la tierra”, “Homenaje a Violeta Parra”, “Hasta la Victoria”, “Traigo un pueblo en mi Voz”, “Florezca mi pueblo” y “serenata para la tierra de uno”, Pelli con su música particular empezaba a aparecer en el cielo de la arquitectura con el Centro de Diseño del Pacífico (1971) en Los Ángeles y San Bernardino City Hall (1972) en San Bernardino, USA.

En los ochenta a pesar del exilio la cantora no calló, y el mundo coreaba con ella “como un pájaro libre”, “María Maria”, “la Maza”, “Unicornio”, “vengo a ofrecer mi corazón”, “Gracias a la vida”, “si se calla el cantor”, “La cigarra”, y el maestro de la verticalidad “componía” el Museo de Arte Moderno de Extensión (1984), Nueva York; el Museo Mattatucken en Waterbury, (1984) Connecticut; Herrig Hall (1986), Rice USA; Wella Fargo Center (1988) Miniapolis;

En la década del 90 cuando caía la cortina de hierro, y Pelli levantaba sus torres de Paine Webber Building. (1990), Chicago; 777 Tower (1990), Los Ángeles; el Centro de Matemática, Computación e Ingeniería, del Trinity College en New Heaven (1990); Key Tower (1991), Cleverland; el Centro Boyer de Medicina Molecular (1991), en la Universidad de Yale; One Canadá (1991) Londres; National Bank en Charlotte (1992); la Torre para el Banco República en Buenos Aires (1996); la torre de Canary Wharf (1996), Londres; Word Financial Center (1999), N.Y.; la Negra se llenó de reconocimientos sin perder su humildad e identidad; los grandes como Fito Páez, Nito Mestre, Piero, León Gieco, Charly García, Víctor Heredia, Pablo Milanés, y muchos otros cantaron con ella y todo el mundo oyó su voz.

Este siglo, llenó de gloria a los dos grandes de Tucumán, Pelli se encarga de la Torre para la nueva sede administrativa del Bank Boston (2001); el Sen Hawk Hotel y Resort (2005) en Fukuoka, Japón; Two Internacional Finance (2003) Hong Kong; Costanera Center (2006), Santiago, Chile; La Torre de Cristal (2008), en Madrid; Torre Iberdrola (2009) Bilbao; la Torre Cajasol (2009), Sevilla y la Negra reciba el Grammy Latino y los teatros del mundo con sus puertas abiertas recibían su canto, entre ellos el Carnegie Hall, en donde los ecos de los aplausos aún se oyen en sus muros.

Vale la pena detenerse en el Carnegie Hall, que para los entendidos, es más representativo, no obstante, este importante bagaje arquitectónico y los logros monumentalitas de las torres Petronas, su lanzamiento al hall de la fama y el status de gran arquitecto que ha sabido sostener hasta hoy, a fuerza de creatividad y trabajo.

El Carnegie Hall, emerge sensual, con una riqueza arquitectónica que sabe equilibrar la audacia del posmodernismo y la templanza del monumento histórico atado a sus raíces, con una sensibilidad idéntica a la voz y la canción de su coterránea Mercedes Sosa, que se transformó en sentimiento latinoamericano y que como su bombo de legüero de su natal Tucumán resuena diariamente en el alma de los desprevenidos neoyorquinos.

Como la canción de Mercedes Sosa, las obras de Cesar Pelli, son un culto a la nueva arquitectura; se componen de frases sencillas que contienen un profundo significado e integridad. Como un canto hecho piedra, vidrio y metal transforma la arquitectura en símbolo, que construye identidad, lo que lo convierte en un cantor y no en cantante, o como afirma Facundo Cabral , "cantante es el que puede y cantor el que debe". Mientras Frank Gehry, “cantaba” en Bilbao al ritmo de su rock pesado, Norman Foster en Londres, Calatrava con sus arpas en Sondika, Pelli, cantaba al son de sus altas torres. En palabras de Cesar Pelli "En cada edificio que yo he hecho es algo que hemos buscado, que todo elemento de diseño la gente lo pueda ver como algo que es de ellos; significa que mis edificios cambian de acuerdo al lugar" y “Yo encaro cada obra nueva como un problema por resolver a partir de cero, y trato de encontrar la solución a partir de las raíces del problema, las raíces del lugar, el clima, y el entorno físico y cultural”.

Con ese criterio, ganó el concurso de las torres Petronas (1998) en Kuala Lumpur (Malasia), acercándose al islamismo a través de las formas, erigiendo unas torres que rasgan el cielo malayo y los records mundiales, y se fusionan con el pensamiento y la idiosincrasia del pueblo, tomando un carácter iconográfico dentro de una rígida geometría, que hacia crecer dos torres a través de la superposición de estrellas de doce puntas, que se contradice con la dinámica y el movimiento de la fachada. Pelli aseguró que, "Nunca se discutió que las torres deberían ser las más altas del mundo, sólo que deberían ser bellas".

“Eso de durar y transcurrir
No nos da el derecho a presumir
Porque no es lo mismo que vivir
Honrar la vida.”

Eladia Blázquez - Mercedes Sosa

Ensayo presentado en la cátedra de PENSAMIENTO URBANO ARQUITECTÓNICO CONTEMPORÁNEO III dentro de la Maestría ARQUITECTURA CUIDAD E IDENTIDAD de la UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL DEL TÁCHIRA

miércoles, 24 de febrero de 2010

ORIENTE PLAZA

ORIENTE PLAZA
SHOPPING MALL - HOTEL EJECUTIVO - TORRE EMPRESARIAL








































































































































PRESENTACÍÓN

El hombre se ata a la tierra, se hace sedentario, se agrupa, aprende a vivir en comunidad, intercambia entre los suyos, intercambia con los extranjeros; dicho intercambio se realizó en un principio con el trueque, luego, inventa el dinero y el comercio se hace institución, se hace religión, el dinero es su Dios.

Cuando el estado y la religión eran uno solo y el sacerdote era el gobernante, los comerciantes eran marginales, rechazados del culto a los dioses. Cuando el estado rompió con la religión, los comerciantes se alzaron como una clase emergente, dueños del poder que daba el dinero.

El mundo ha cambiado, pero las relaciones comerciales permanecen fijas, el comerciante pretende satisfacer las necesidades del cliente y así acrecienta su fortuna. Desde el bazar, pasando por el centro comercial hasta el mercado en la red, el comercio se hace espacio, se transforma en objeto de arquitectura, real o virtual, transforma el uso del suelo y el espacio que lo contiene, espacio que se llena de carácter e identidad al punto que transforma su contenedor; la calle y la plaza, pasan a ser parte integra y útil del espacio comercial y como ninguna otra actividad, penetrando en nuestras mentes, creando necesidades, el comercio se sale de su espacio, invade nuestras calles y plazas, buscando atrapar clientes en una lucha sin cuartel de oferta y demanda.

Al enfrentar el diseño de un espacio arquitectónico destinado al intercambio comercial, o la agrupación de varios de ellos, con sitios comunes de circular y estar, simulando una ciudad, envueltos en un objeto arquitectónico definido y que aprendimos a llamar centro comercial, debe hacerse desde un significado comercial y un significante sagrado, es decir, debe asumirse como el diseño de un templo, un templo a la modernidad, donde se rinde culto al dinero, donde los sacerdotes son los comerciantes y los feligreses los clientes. Esta doble lectura que solo percibe el hombre en su inconsciente y que despierta sentimientos y sensaciones guardadas en nuestra memoria histórica, trasciende la relación comerciante - cliente a un nivel más sacro, donde la religiosidad, como necesidad innata de nuestra condición humana, le da carácter y le imprime un halo de majestad a una actividad terrenal nacida de la necesidad del intercambio de productos.



METODOLOGÍA

El diseño del CENTRO COMERICAL, se debe asumir como un plan de desarrollo que asuma la responsabilidad de una carta de navegación, presentando en cada uno de los capítulos tratados, parámetros necesarios para un óptimo resultado en la propuesta final.

Es así como se estudia el objeto a desarrollar desde su perspectiva histórica y cultural, analizando la tipología, y realizando un inventario para llegar a una aproximación de la manifestación directa del objeto. Este inventario se analiza en la estructura individual y colectiva y su relación con los agentes y los intereses dentro de un contexto de gestión, producción, apropiación, consumo, ideología y simbólica, surgiendo de este análisis interrelaciones ente sus componentes, generando acciones y como consecuencia, reacciones. En esta aproximación al objeto se estudian los movimientos exógenos y endógenos que afectan la esencia del objeto.

Posteriormente el trabajo se concentra en la misión, las realizaciones, la filosofía, la política y la cultura existente en el objeto, presentando un diagnostico del estado actual, que desemboque en un pronóstico que genere cambios en la estructura, en la dinámica, en el desarrollo, en la simbólica y en los elementos básicos de diseño, de manera que la propuesta permita optimizar el uso de las instalaciones y racionalizar el proceso de crecimiento.

Se hace un acercamiento para analizar las deficiencias en las instalaciones, analizar los elementos que las producen y las consecuencias de dichas deficiencias; desarrollando una crítica de los cambios en la esencia estructural del objeto resultado de dichas deficiencias.

De esta manera es posible proponer un plan que integre las unidades constitutivas el objeto y racionalicen su proceso de crecimiento, diseñar elementos urbanos que consoliden la relación objeto - sociedad, reconocer la negación del objeto sobre el contexto, encontrar puntos de relación de la parte con el todo (objeto - ciudad), estudiar los posibles elementos de relación en la estructura, determinar las relaciones de los posibles desarrollos y plantear una propuesta que materialice el objeto, proyectándolo a futuro, formulando una hipótesis, llegando de esta manera al enunciado de un plan general de desarrollo físico por etapas, definiendo normas arquitectónicas, urbanísticas y técnicas.
DISEÑO ARQUITECTONICO
Arq. JORGE BITAR RAMÍREZ
JHIME SANTOS JAIMES
JORGE ANDRES BITAR Q.
ARQUIBITAR ARQUITECTOS 2010

jueves, 28 de enero de 2010

EDIFICIO DE OFICINAS - ARQUIBITAR ARQUITECTOS

EDIFICIO DE OFICINAS - ARQUIBITAR ARQUITECTOS
CÚCUTA COLOMBIA




















































































DISEÑO ARQUITECTÓNICO
Arq. Jorge Bitar Ramírez
Jhime Santos Jaimes
Jorge Ándres Bitar Q.



ARQUIBITAR ARQUITECTOS 2010

MODULO DE VENTA - CARVEN VIAJES C.A.

MODULO DE VENTA - CARVEN VIAJES C.A.
HIPERMERCADO BARATTA, SAN CRISTÓBAL VENEZUELA



























































































Diseño Arquitectónico

Arq. Jorge Bitar Ramírez
Jhime Santos Jaimes



ARQUIBITAR ARQUITECTOS
2010

martes, 19 de enero de 2010

ARQUITECTURA SOSTENIBLE

Interesantes link enviados por el Arquitecto Ignacio plazas de a
través de su pagina de facebook Arquitectura Sostenible http://www.facebook.com/inbox/?compose#/group.php?gid=15679072738

SISTEMAS CONSTRUCTIVOS.
Tierra apisonada;
http://www.verdescasas.com/natural-de-construccion/tierra-apisonada/cob,

http://www.verdescasas.com/natural-de-construccion/cob/Adobe;

http://www.verdescasas.com/natural-de-construccion/adobe/


___________________________________________________________
Arquitectura sustentable: Fachadas de edificios, solución clave al calentamiento global

http://www.arquimaster.com.ar/notas/nota_fachadas_technal.htm


___________________________________________________________
bioconstruccion- Proponen una vuelta a los orígenes

http://www.bariloche2000.com/la-ciudad/noticia-del-dia/45754-una-vuelta-a-los-origenes.html

domingo, 20 de diciembre de 2009

JØRN UTZON Y LA CASA DE LA OPERA

JØRN UTZON Y LA CASA DE LA OPERA

“Me gusta estar en el borde de lo posible”.
Jørn Utzon


Jørn Utzon nace en Copenhague en 1918. Inicia su transcurrir por la arquitectura, influenciado e integrado a las corrientes modernistas en boga. Trabajó con Alvar Aalto y Erick Gunnar, conoció a Leger y a Lecorbusier Wright y Mies, es reconocido dentro del abanico de la arquitectura internacional al ganar el concurso de la ópera de Sídney en 1957, obra que lo hizo galardonar con el premio Pritzker en el 2003. La idea de la Ópera de Sídney, nace a finales de los años 40 cuando Eugene Goossens, director del Conservatorio de Música de Nueva Gales del Sur, propone construir un gran teatro en la bahía de Sídney a través de un concurso que convocara los grandes arquitectos de la época, y en el que se presentaron 233 propuestas de 32 países e iniciando su construcción en 1959.

Con un diseño novedoso, por fuera de su tiempo y retando los conocimientos constructivos y de ingeniería de su época, proyecta una obra que choca y genera una serie de dificultades y controversias. Las relaciones entre el gobierno de Australia y el Arquitecto, que al principio fueron buenas se deterioraron en la medida que la obra superaba el presupuesto inicial, y se exigía por parte del ministro de obras públicas, definición en los diseños estructurales, y resolución de aspectos técnico constructivos, llegando a un punto de rotura donde el arquitecto en 1966 resuelve abandonar el proyecto y no regresar jamás a Australia. El edificio tardo 13 años en ser terminado y fue inaugurado en 1973 con la presencia de la reina Isabel II de Inglaterra. A manera de desagravio con su genio creador, el patronato de la Opera de Sídney le propuso a Jørn Utzon en el 2002 hacerse cargo de la supervisión de las obras de remodelación del inmueble, cancelándole así una deuda que tenían con la historia. El Utzon Room, es el único espacio que reconstruyó conforme a su diseño original. Su apertura, se celebró en el 2004 y contó también con la presencia de la reina Isabel II, y fue declarado en el 2005 Patrimonio Nacional.

La casa de la opera emerge sobre el mar de la bahía de Sídney sobre una plataforma construida en concreto armado, del que se izan las conchas o velas que transforman radicalmente el paisaje de la ciudad y se implantan como símbolo de un continente. La función primordial de las bóvedas pareciera ser la de llamar a todos los que la ven a parar al interior, como una bandera en constante movimiento, o como las campanas de iglesia que redoblan llamando a su feligresía. Al acceder el panorama cambia; el espacio se hace sobrio y elegante, marginándose del espectáculo exterior que representa su monumentalidad, y se desarrolla bajo sus propios cánones.



”El sol no sabía lo hermoso que era, hasta que se reflejó en este edificio” Louis I. Kahn.


La historia de la arquitectura encasilla a Utzon dentro de la tercera generación del movimiento moderno, no solo por desarrollar su obra arquitectónica alrededor de los años 50, sino por enmarcar su obra hacia una orientación social, de proyección abierta, transitable, integrada a su entorno a través de la utilización de planos horizontales, expresándolas como elementos simbólicos que se fundan con el pasado y formen parte de la historia, permitiendo el desarrollo de nuevas tendencias estructurales, liberando el espacio interior, hasta ahora sometido a la forma exterior y permitiéndose el derecho a la expresión por encima de la función.

Esta búsqueda constante de relacionar los objetos de arquitectura con el paisaje, y que le permite establecer como punto de partida un nuevo horizonte en cada una de sus obras, materializada en la plataforma como el arranque del edifico, divide las funciones primarias hacia la parte superior, y las secundarias en la parte inferior, estableciendo un nuevo lenguaje en la arquitectura de la segunda mitad del SXX. Giedion (2009) dice que Utzon “refleja nuestro periodo con toda su complejidad”, acogiendo contradictoriamente, la tecnología y la creación de nuevas formas de expresión, generando un lenguaje exterior rudo, sin maquillaje y un interior sobrio y cargado de decoración. La implementación de este primer principio de su legado, y que los historiadores coinciden en llamar el “plano horizontal como elemento constitutivo”, es un formalismo tomado de los precursores del zigurat sumerio, y encontrado en las pirámides egipcias y mayas. La plataforma remplaza el terreno y libera al usuario peatón del caos vehicular.

El segundo principio que establece Utzon es el derecho a la expresión, al levantar contra todo criterio funcional unas bóvedas en forma de cascaras superpuestas y arbitrarias, sin tener ninguna relación con el espacio interior, afirmando así que “la autonomía de la expresión debe reafirmarse en los edificios por encima de lo puramente utilitario.” Giedion (2009), colocando lo constructivo como un método cambiante en tiempo, y mejorable con el descubrimiento y uso de nuevas técnicas y materiales, subordinado al derecho a la expresión artística.


La Ópera de Sídney es la cumbre de la arquitectura del Modernismo. La combinación ideal de la creatividad intelectual, arquitecto y la imaginación tecnológica excelente, ha sido sublimada en una figura impresionante.
Nos muestra que la arquitectura es creada por la racionalidad humana. Tadao Ando


Después de innumerables dificultades y de superar diecisiete veces el presupuesto inicial, Sídney Inaugura en 1973, la Casa Ópera, quedando empotrada en su bahía como una de las más maravillosas representaciones arquitectónicas del siglo XX, por su creatividad formal y su innovación estructural, con un carácter escultural y fascinante que lo transforma en símbolo, pero que una vez se camina sobre su plataforma, o se accede a sus salas se torna de una escala humana que lo hace vivencial y participativo.

Si debiéramos darle un valor formal al teatro de la Ópera, lo enmarcaríamos dentro de edificio de corriente expresionista, en donde las conchas son secciones de una misma esfera, cubiertas por “miles de millones” de azulejos blancos y cremosos.

Si quisiéramos hacer una descripción formal o una primera lectura desde el objeto, de La Casa de la Ópera, se podría decir que esta compuesta de Sídney por tres grupos e bóvedas o conchas, implantadas sobre la plataforma, en cuyo interior funcionan seis salas de espectáculos y un restaurante y rodeadas de terrazas que asumen la función de vestíbulos. Su sala principal El Concert Hall, con capacidad para Dos mil seiscientas setenta y nueve plazas 2 mil 679 asientos tiene el órgano mecánico más grande del mundo. En el edificio se presentan la Ópera, Orquesta Filarmónica de Sídney, el ballet de Australia, la Compañía de Danza de Sídney, grandes producciones de arte dramático y danza, producciones teatrales y musicales pequeñas o individuales, y las expresiones contemporáneas del arte.

Dentro de una segunda lectura, desde la tecnología, podemos establecer que la Ópera de Sídney, es una obra maestra de la arquitectura del siglo 20, por su diseño y sus alcances excepcionales de ingeniería e innovación tecnológica, que permitieron un nuevo impulso inspirador a la creatividad colectiva de arquitectos, ingenieros y constructores.
Dentro de una tercera lectura que permite cambiar el significante de la obra en un nuevo significado, entendemos la relevancia del objeto de arquitectura creado con una función específica, pero por su condición icónica, asume la condición de monumento urbano, trascendiendo lo local y posicionándose como un referente de la arquitectura en el mundo, transformando en un símbolo de identidad nacional.

Todos estos valores que ennoblecen el objeto arquitectónico, parecieran pasar desapercibidos para el objeto mismo, que a pesar de su grandeza, no se permite el lujo de ser inoperante y contemplativo, sino que día a día cumple con su función para la cual fue concebido, llamando a gritos con sus velas a contemplar el espectáculo que en su interior sobrio se presenta, y dentro de los cuales cuenta con más de dos mil quinientas presentaciones al año. Su primera presentación fue la ópera “La Guerra y Paz” de Sergei Prokofiev.

Reconocido como uno de los más grandes arquitectos de la modernidad, Jørn Utzon murió a los 90 años de un ataque al corazón el sábado 29 de noviembre a las 12.30 horas, en Dinamarca, dejando un legado inmortal, de la transcendencia de la obra de arquitectura por encima de los valores formales, expresivos o constructivos.

Utzon construyó varias obras con una arquitectura racional y sensible, con un interés primordial en dos aspectos opuestos: la relación con el paisaje, y la atención al detalle y la construcción. El conjunto de 60 casas Kingohusene en Elsinore, Dinamarca, que construyó entre 1957 y 1961 es uno de sus proyectos más exitosos, construidas en ladrillo y tejas de arcilla, alrededor de patios privados, generando un juego de desplazamiento de casa y patio, cada una respecto a su anterior, compartiendo muros medianeros, formando esquinas que entran y salen configurando los accesos e integrándose al paisaje.


”Utzon hizo un edificio muy por delante de su tiempo, muy por delante de la tecnología disponible, y perseveraron a través de críticas maliciosas extraordinaria a un edificio que cambió la imagen de todo un país. Es la primera vez en nuestra vida que una pieza tan épica de arquitectura ganado presencia tan universal “. Frank Gehry




BIBLIOGRAFÍA

• Ferrer J. (2006) Jorn Utzon: obra y proyectos. Barcelona Editorial Gustavo Gili.

• Sanz J. (1998) Arquitectura en el siglo XX: la construcción de la metáfora. Madrid Editorial Montesinos.

• Giedion S. (2009) Espacio, tiempo y arquitectura: el futuro de una nueva tradición. Ed. Definitiva, Barcelona Editorial Reverté.




Ensayo presentado en la cátedra de PENSAMIENTO URBANO ARQUITECTÓNICO CONTEMPORÁNEO II dentro de la Maestría ARQUITECTURA CUIDAD E IDENTIDAD de la UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL DEL TÁCHIRA

CATEGORIZACIONES URBANAS

CATEGORIZACIONES URBANAS


"Tiene que ver con una nueva forma de ver y estar en el mundo...
Esta arquitectura va más allá de ser un espejo del presente,
como sucedía con la arquitectura de los deconstructivistas
durante el final de los 80." Rem Koolhaas



Las categorizaciones urbanas, que tanto comprometieron la vocación de la ciudad, se rompen dentro del análisis urbano de la ciudad hojaldre (García C. 2004), al evidenciar que la ciudad no posee por sí misma una categoría, sino que es la suma de todas las manifestaciones y decisiones de sus habitantes superpuestas.

El lenguaje urbano, que permite la lectura de la ciudad, nos convida a visualizar las múltiples facetas que contiene un asentamiento dependiendo desde la óptica a que se someta. Así, la ciudad se vuelve sensorial y se interpreta de manera individual dentro de un imaginario colectivo, y contradictoriamente desde sus conexiones funcionales, reales o virtuales.

Las cuatro visiones, que se desprenden del texto de “La Ciudad Hojaldre”, que se despiezan en doce formas de ver la ciudad, contienen en sí misma la realidad contemporánea de las actividades citadinas comprometiendo lo económico, lo comercial, los social, lo recreativo, lo lúdico, lo cultural, lo filosófico, lo ambiental, lo tecnológico, entre otras, donde las actividades se sobreponen. Esta visiones ofrecen la ciudad desde el existencialismo, es decir nos muestran “que es la ciudad”, y no una visión estructuralista de “como es la ciudad”, sin establecer categóricamente modelos de ciudad generales o universales, lo cual deja abierta la puerta para significar otras formas ver la ciudad.

"La sociedad industrial es urbana. La ciudad es su horizonte", afirma Choay (1965), y se aplica al paisaje de la contemporaneidad, de la cultura urbana globalizada que se impone en este siglo y se extiende al análisis de las teorías urbanas recientes, y la aplicación de conocimiento de las teorías de Jane Jacobs y Kevin Hynch. La crisis del petróleo, el tardo capitalismo y el posmodernismo, influyen en la cultura urbana del siglo XXI generando relatos dependiente e independientes, conectados o no, propios del pensamiento contemporáneo se agrupan en cuatro visiones existenciales.

Simplificar el concepto de ciudad, en la figura del hojaldre, y determinar que es la sucesión de hechos y acontecimientos, en vez de la formalidad y racionalidad de lo edificado, que se yuxtaponen, sobreponen, amalgaman, de manera simultánea y dinámica, el componente de la formación de lo urbano, que genera una ciudad compuesta y entendida desde la actividad del ser que habita, es el gran aporte de Carlos García Vázquez a la interpretación del urbanismo contemporáneo.

Así, la ciudad no es el espectáculo de las grandes obras de infraestructura, ni la aplicación de grandes planes de ordenamiento o desarrollo, sino, la suma de relatos, que se integran o se separan.

La ciudad no es un fin, es la consecuencia de innumerables acontecimientos, conectados o no, inclusive contradictorios, donde se lee la cultura urbana de ésta contemporaneidad. Carlos García, Enfrenta la ciudad en cuatro visiones antagónicas, cultural, sociológica, orgánica y tecnológica, y las fragmenta para su comprensión en capas. Las capas generales del hojaldre, analizan la ciudad desde la historia con una visión culturalista, desde la sicología y la economía con una visión sociológica, desde la filosofía y la ciencia con una visión organicista, y desde la técnica con una visión tecnológica.

Estas visiones, a su vez, se pueden entender desde la óptica de García Vázquez, en el resultado de amalgamar realidades urbanas que se entrecruzan desde lo económico, social, político, filosófico, cultural y lúdico, materializando 12 capas que se interponen y que llama, ciudad de la disciplina, ciudad planificada, ciudad poshistórica, ciudad global, ciudad dual, ciudad del espectáculo, ciudad sostenible, ciudad como naturaleza, ciudad de los cuerpos, ciudad vivida, ciberciudad y de clip, todas vistas desde la experiencia subjetiva y existencialista del autor.

La ciudad deja de ser la gran obra de infraestructura formal y espacialmente, conectada a través de de cordones de asfalto y se muestra como la sucesión, interconexión y yuxtaposición de fragmentos, ya no entendidos desde la forma la función y la estructura vitrubiana, sino desde lo vivencial, demarcando territorios que se proyectan sobre el suelo urbano, como una consecuencia del ser habitante, que genera tensiones sobre la superficie.

Rossi (1966) en su obra “la Arquitectura de la ciudad” utilizó la frase “la ciudad por partes” para significar el fraccionamiento urbano que Carlos García coloquialmente compararía con el hojaldre, pero difiere de Rossi cuando afirma en un sentido meramente estructuralista “…que los lugares son más fuertes que las personas, el escenario más que el acontecimiento.”, al definir la ciudad en fragmentos que son consecuencia de un acontecer existencial forzado por sus habitantes, cambiante, superpuesto y en continuo movimiento que rompe el concepto formal de la ciudad con vocación definida.

La visión Culturalista, analizada en el escrito anterior, se limita a relatos temporales en espacios determinados que aclaran el curso histórico de la planificación urbana desde el movimiento moderno.

Así, la ciudad de la disciplina o “refundación científica del urbanismo” según Aldo Rossi, maneja tres elementos a saber: La lectura de lo existente, Las relaciones entre tipología y arquitectura, y la identidad, enfrentan la ciudad desde el estructuralismo basado en la historia.

La ciudad de la planificación, enmarcada dentro de la utopía del ordenamiento territorial y los planes generales de desarrollo, quedo sometida al caos, del crecimiento acelerado desordenado y vernáculo, que fue más rápido que los planificadores, asumiendo este papel los inversionistas privados que sometieron los planes urbanos a sus intereses económicos, y su contraposición expresada en la ciudad Chip, con su descentralización, desregularización y desidentificación de sus actividades económicas.

La ciudad poshistórica, opuesta a las dos visiones anteriores, presenta un nuevo urbanismo basado en tendencias históricas, e implementado con códigos arquitectónicos que pretenden introducir una nueva lectura, con el peligro de generar una desintegración formal del objeto entre sí y con su entorno.

Desde la visión sociológica, con parámetros netamente existencialistas, se plantea la ciudad desde la sociedad que la habita.

Analicemos las cuatro formas de ver la ciudad a partir de lo social:
La ciudad Global, ajustada a un sistema económico de oferta y demanda, de producción y consumo, amparado en la comunicación, sin estar determinados por el espacio físico. Esta visión urbana genera una nueva lectura de ciudad: la Metápolis, en donde los medios urbanos, oferta y servicios se integran a través de la res global de comunicaciones generando una nueva forma de ciudad sin espacio físico.

La ciudad Dual, que se alimenta por las contradicciones humanas de clase, raza y nacionalidad, definidoras de su espacialidad y segregación, muestra oculta dos caras de una misma ciudad, donde los bordes urbanos de la fragmentación toman sentido. Este proceso de marginalización es llamado gentrificación.

La ciudad del espectáculo, que según Jean Baudrillard, circula entre lo ocioso, lo cultural y el consumo, sumando escenarios que afectan lo económico, en una descarada simulación de ciudad.

La definición de Ciudad Sostenible como modelo urbano, se puede definir al igual que la expresión desarrollo sostenible que según el Informe Brundtland (UNCED, 1987), “«… es el desarrollo que satisface las necesidades actuales sin poner en peligro la capacidad de las futuras generaciones de satisfacer sus propias necesidades»

Desde la visión organicista, encontramos:
La ciudad como naturaleza, se basa en la aplicación de fenómenos naturales para representar el crecimiento y la complejidad de un conglomerado urbano, enfrentando aspectos antagónicos, propios de lo natural como la armonía y la belleza versus el caos y la multiplicidad.

Analiza la ciudad como un ser humano, basado en mediciones antropomórficas, inyecta a la ciudad caracteres propios de los seres vivos, desde los primitivos conflictos, caos, enfermedades, hasta lo armónico y saludable.

La ciudad vivida, es una visión fenomenológica nacida de las vivencias e interpretaciones que cada ciudadano da de su hábitat llamada “ciudad de los sentidos” negando los planteamientos urbanos de la modernidad.

Por último la visión tecnológica de la ciudad, dividida en La ciberciudad, se determina por dos componentes conceptuales: el ciberespacio como en “lugar de estar”, por donde se circula como si se tratara de un medio físico tangible; y el cibernauta que es el ser-habitante de ese espacio virtual. Este nuevo “territorio” permite la rotura de lo material y del desplazamiento físico, reformulando el urbanismo.


Ensayo presentado en la cátedra de PENSAMIENTO URBANO ARQUITECTÓNICO CONTEMPORÁNEO II dentro de la Maestría ARQUITECTURA CUIDAD E IDENTIDAD de la UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL DEL TÁCHIRA